Una ‘Pieza Puzzle’ para los escolares

28/11/2011

Una ‘Pieza Puzzle’ para los escolares

Fruto de un proyecto de innovación educativa que se desarrolló en la ULPGC para mejorar los centros de educación infantil de un municipio grancanario, los profesores de arquitectura de la ULPGC, Pedro Romera y Ángela Ruíz, ganaron el Premio Mundial de Arquitectura WAF 2011, en la categoría New&Old.

 

escuela_antes.jpgMejorar el funcionamiento y la infraestructura de los centros de Educación Infantil en el municipio. Éste fue el principal objetivo del convenio firmado entre el Ayuntamiento de Telde (en Gran Canaria) y la Universidad de Las Palmas de Gran canaria, a través de la Fundación Universitaria, hace un año. Con la aportación de la financiación del Fondo Estatal de Inversión Local para el Empleo (FEILE), del Gobierno central, el Ayuntamiento encargó a la ULPGC un proyecto de innovación educativa, cuyos pilares básicos fueran el análisis del funcionamiento y de las reformas arquitectónicas necesarias en sus centros de Educación Infantil.

 

De este modo, dos profesores del Departamento de Expresión Gráfica y Proyectos Arquitectónicos de la ULPGC, Pedro Romera y Ángela Ruíz; en colaboración con el Director de Innovación Educativa de la ULPGC, Mario Hernández, asumen este reto y, finalmente, lo plasman, a modo de ejemplo, en uno de los centros con más carencias en el aspecto arquitectónico.

 

Por un lado, el proyecto, en la figura del Director de Innovación Educativa de la ULPGC, valoró el tipo de alimentación, hábitos saludables y métodos de docencia que coexistían en los distintos centros escolares del municipio, para, posteriormente, proponer una línea de trabajo en la dirección de los colegios. Por otro lado, los arquitectos de la ULPGC estudiaron las reformas arquitectónicas que se consideraban necesarias en todos los centros del municipio. “El objetivo era que los centros contaran con una infraestructura que les permitiera disponer de una iluminación, ventilación, accesos y materiales adecuados para su funcionamiento”, señala el arquitecto Pedro Romera.

 

pieza_puzzle.jpgTras realizar el estudio a todos los centros de Telde, el municipio encargó a los arquitectos que pusieran en práctica estas reformas en uno de ellos: en el Centro de Educación Infantil de La Herradura. El reto era apasionante, pues se trataba de actuar en un centro con infraestructuras obsoletas, mejorando su habitabilidad y las condiciones de uso, pero, al mismo tiempo, con un presupuesto y con un plazo de actuación muy reducido. “Tan sólo disponíamos de menos de 40.000 euros y de dos meses de plazo (los de verano, fecha en la que están cerrados los centros) para implantar nuestra idea arquitectónica”, explica Pedro Romera.

 

Y el resultado no pudo ser mejor. Padres, docentes y autoridades locales coincidieron en destacar la gran labor arquitectónica realizada en un centro que no disponía de las condiciones necesarias de ventilación, iluminación y materiales de construcción. A ello se unía que su patio interior era prácticamente inutilizado, puesto que los días de sol no disponía de sombras para acoger a los niños; y los de lluvia, no contaba con techos que los resguardaran. Así surgió el elemento principal de la obra ‘Pieza Puzzle’ del colegio: una especie de tejado a modo de tentáculos que surgió tras el análisis de los trayectos que eran habituales por niños y docentes entre una clase y otra del colegio.

 

“El proyecto se basó en aprovechar al máximo las condiciones climáticas de nuestro entorno”. De este modo, la intervención arquitectónica consiguió que el centro dispusiera de la máxima eficiencia en luz solar y en ventilación natural, además de adecuar sus pavimentos al uso de los más pequeños “utilizando materiales muy económicos en el mercado pero de gran utilidad”, y de implantar elementos bioclimáticos como la recogida de agua de lluvia en los tejados para su uso en el colegio.

 

Al mismo tiempo, los arquitectos instalaron cámaras de video en varias aulas para analizar las formas con las que trabajaban y jugaban los más pequeños. “Así, confirmamos que los niños nunca hacen figuras rectas, que es lo que suele proyectar un arquitecto, sino curvas…” Y ahí nació la idea de que todo el colegio se transformara en áreas curvas, en sus techos, sus paredes, sus suelos… “El resultado fue que la arquitectura también se adaptó al aprendizaje lógico de los niños”.

 

Arquitectura con ingenio

El Centro de La Herradura, que acoge a más de un centenar de escolares, se ha convertido en un referente de lo que supone ‘agudizar el ingenio en arquitectura’. Pedro Romera señala que este tipo de proyectos es la clara muestra de que la arquitectura puede dar soluciones económicas e ingeniosas a infraestructuras obsoletas, aprovechando los recursos naturales de cada entorno.

 

De hecho, el proyecto fue presentado a uno de los certámenes internacionales más importantes de arquitectura; el Premio Mundial de Arquitectura WAF 2011, en la modalidad de New&Old, y resultó el ganador entre los más de 300 proyectos presentados. Los expertos en arquitectura destacaron, tras la concesión de este premio, que la Pieza Puzzle era un proyecto en el que se había obtenido el máximo de arquitectura con una mínima financiación y recursos.

 

Para los arquitectos Pedro Romera y Ángela Ruíz, el principal valor de este proyecto no ha sido el reconocimiento del premio, sino el de docentes, padres y niños que en la actualidad disfrutan diariamente de un centro adaptado a las necesidades infantiles y, al mismo tiempo, al entorno climático de la zona.

 

Junto a estos dos arquitectos colaboró un equipo técnico compuesto por tres arquitectos más: Jorge Hernández, Rocío Narbona y Manuel Hernández, y el estudio Ventura y Machado Arquitectos.

 

Varios estudios científicos destacan que un niño que inicia su aprendizaje en un centro escolar bien ventilado, bien iluminado y con materiales y colores adecuados a su lógica, cuenta hasta con un 25% más de capacidad de desarrollo lógico. Y en el Centro de La Herradura ya lo están comprobando.